Moldeable al gusto del consumidor, con una superficie de 15 metros cuadrados, montaje realizado en tan sólo dos horas y un precio aproximado de 6,000 y 7,000 euros, el Contenedor-Vivienda se ha convertido en una alternativa más de vivienda en Tenerife, Comunidad Autónoma de Canarias [España]; idea original del arquitecto Luis Rodríguez. 
El habitáculo de 15 metros cuadrados está dotado de un baño, incluso con plato de ducha y termo de agua caliente, un salón, en el que confluyen una mesa, sofá-cama, armario desmontable y una pequeña terraza, en la que caben una mesita y dos sillas. -El precio del contenedor oscila entre los 6,000 y 7,000 euros, y el montaje se puede realizar en unas dos horas en un lugar preparado para una producción seriada-, afirma el arquitecto, -aunque depende del proyecto-. En el caso de necesitar cocina tendría que montarse en un contenedor aparte, apunta Luis Rodríguez, quien añade que los materiales utilizados son los elementos de construcción convencionales: acero y madera. 
-La alternativa de vivienda a base de contenedores marítimos, ha motivado a la generación de un desarrollo habitacional con los servicios básicos necesarios para sobrevivir.- El contenedor-vivienda dispone de aislamiento térmico y ventilación natural, explica Rodríguez, al no estar dotado ni con aire acondicionado ni calefacción. Luis Rodríguez señala que -este espacio modular es moldeable al gusto del consumidor-, ya que se pueden construir varios contenedor como habitaciones anexas, tanto en altura como adosar nuevos contenedores a lo ancho para crear espacios continuos. En cuanto al acceso al agua y a la electricidad, Rodríguez la concibe como un intercambio vinculado directamente con el lugar donde se decida instalar el contenedor habitable, por lo que reconoció que no es lo mismo instalarlo en un medio rural que en uno urbano. 
-El ahorro de tiempo y facilidad en el crecimiento [vertical y/o horizontal] de esta alternativa de vivienda, ha provocado que algunos arquitectos la promuevan en sus diseños, al grado de hasta planear un hotel con la misma-.








En esencia, el proyecto es una combinación de vivienda y agricultura urbana. Hay departamentos en los costados de la torre en la que vivirán las personas, y al centro de la construcción se emplazan múltiples invernaderos donde se cultivarán frutas, verduras, flores y especias.
Cubiertas verdes sombrean la estructura y aprovechan activos y pasivos de energía solar, el riego con aguas grises y la recolección de agua de lluvia, mantendrán el edificio en forma sostenible, así como funcional.
Aunque se planea que la producción sea esencialmente para auto consumo, los propietarios podrían vender y producir alguna utilidad con el producto agrícola. Adicionalmente, al encontrarse inserto en un entorno urbano el costo de transportación del producto reduciría de manera importante su costo, sin minimizar la comodidad de simplemente salir a tu terraza, cortar una manzana y comerla.